Las bombillas ahorradoras y fluorescentes contienen mercurio, plomo, níquel y cadmio, que pueden ser ingeridos o inhalados por los seres vivos causando graves daños a la salud y al ambiente, es por eso que estas lámparas son consideradas residuos peligrosos. Como estas bombillas tienen características especiales, cuando dejan de funcionar, no deben arrojarse a la […]







