Ingresar / Registrarse

Los productos “verdes” se toman el GoFest de Bogotá

Go Fest Bogotá 2.019
Go Fest Bogotá 2.019

 

La feria de jóvenes empresarios incluye iniciativas que van desde zapatos hechos con fibra de plátano hasta ropa interior con cadenas de producción sostenibles. Finaliza este 4 de octubre, en Bogotá.

Esta semana se lleva a cabo la segunda edición del festival de emprendimiento GoFest, un evento de la Cámara de Comercio de Bogotá que congrega, durante tres días, a expositores, compradores, panelistas y estudiantes interesados en temas de innovación y creación de empresas.

Si bien esta versión cuenta con una agenda académica que gira en torno a las nuevas tecnologías, también se destaca por su feria de jóvenes empresarios. En ella, 128 innovadores entre 18 y 36 años presentan productos y servicios de sectores como gastronomía, moda, servicios empresariales, TIC y moda, entre otros.

Las iniciativas de la feria incluyeron aplicaciones para intercambiar libros, servicios de turismo urbano y el alquiler de una camioneta van adaptada para hacer camping. Sin embargo, los proyectos con enfoque ecológico mandaron la parada. Estos son algunos de los más llamativos.

 

Viejo Verde:

Preocupados por el exceso de plástico de un solo uso en las basuras del planeta, un diseñador industrial y una trabajadora social crearon la marca Viejo Verde, que comercializa platos, cubiertos, vasos y pitillos hechos con materiales biodegradables. Según Ximena Arias, una de las fundadoras, los productos están hechos de bagazo de caña de azúcar y pueden descomponerse en hasta 120 días.

Por si fuera poco, los jóvenes desarrollaron una pala de fibra de caña que sirve para recoger heces de mascotas y que se descompone en 90 días. Hasta el momento, han comercializado unas 5.000 palas, pero Arias asegura que todavía hay un largo camino por recorrer en materia de concientización.

“La gente todavía no le da el valor que estos productos merecen. El plástico y el icopor son prácticamente regalados, por eso nuestra tarea es hacer a la gente más consciente del daño que producen”, asegura.

 

Juppa:

Tatiana y Diego Ariza provienen de una familia que se dedica al calzado, no obstante, decidieron crear su propia marca con productos hechos de materiales reciclados o reutilizados.

Así nació la primera línea de zapatos Juppa que, en vez de contener plásticos o cueros tradicionales, fueron confeccionados con fibra de plátano, cuero libre de cromo, algodón mezclado con plástico PET y caucho de llantas que han sido rechazadas por desperfectos.

Los hermanos, que crearon su marca este año, venden sus zapatos por encargo y continúan en la búsqueda de nuevas fibras y materiales.

 

SinuForYou:

Norma Arroyo, oriunda de Sincelejo, trabaja con dos artesanas de su región en el diseño y confección de productos hechos con caña flecha. Desde hace cuatro años venden bolsos, billeteras y monederos hechos con este material a través de redes sociales, una tienda en línea y tiendas de diseño aliadas en Bogotá.

“El hecho de que el Sinú sea la región cuna del sombrero vueltiao y que nadie sepa realmente de dónde viene me hizo ver que había una oportunidad de negocio y de dar a conocer la cultura de mi región”, asegura Arroyo.

En cuatro años han vendido alrededor de 500 unidades hechas a mano, especialmente bolsos tipo sobre.

 

Rafaella:

Jennifer Estrada es una de las creadoras de Rafaella, una marca de ropa interior hecha con algodón orgánico, es decir, que proviene de cultivos que no utilizan pesticidas que impactan negativamente al medio ambiente.

Todo el proceso de fabricación, desde el corte hasta la confección, está pensado para tener poco o nulo impacto en el medio ambiente. De hecho, los trozos de tela que sobran de los cortes son utilizados por otros emprendedores en la fabricación de productos más pequeños, como aretes. 

Según Estrada, con el proyecto apoyan a cuatro madres bogotanas cabeza de familia que confeccionan en sus casas y sólo trabajan bajo pedido.

Estas y otras iniciativas estarán presentes en el GoFest hasta el 4 de octubre. En 2018 este festival congregó a 11.000 personas y se manejaron expectativas de negocio cercanas a los $6.000 millones.