- El proyecto ambiental escolar ha permitido la siembra de más de 5.600 plantas en diferentes espacios de la cuenca alta del río Fucha, los cerros surorientales y el colegio
- Los estudiantes han recolectado más de 17.500 colillas de cigarrillo, evitando, según estimaciones del proyecto, la contaminación de más de un millón de litros de agua con sustancias asociadas a estos residuos
- Las jornadas de recuperación y limpieza han permitido retirar más de 50 toneladas de residuos de diferentes espacios de la cuenca
Bogotá D. C., 8 de octubre de 2026 (@AmbienteBogota) | En la cuenca alta del río Fucha, en la localidad de San Cristóbal, el Colegio Técnico José Félix Restrepo I.E.D. desarrolla desde hace más de una década un proyecto de educación ambiental que vincula a estudiantes, docentes y comunidad con el conocimiento y la protección de su territorio.
A través del Proyecto Ambiental Escolar (PRAE) “Ecologismo, Colectivo Ambiental – Guardianes del Fucha”, la institución desarrolla actividades de investigación, ciencia ciudadana, aprendizaje experiencial y participación comunitaria alrededor de temas como biodiversidad, agua, cambio climático, calidad del aire y manejo de residuos.
El proyecto surgió como respuesta al deterioro ambiental de la cuenca y a la necesidad de fortalecer la relación de la comunidad con el río. Desde entonces, diferentes espacios de la zona se han convertido en escenarios de aprendizaje en los que los estudiantes recorren, investigan y participan en acciones relacionadas con su recuperación.
Acciones en la cuenca alta del río Fucha
Uno de los principales resultados del proyecto es la siembra de más de 5.600 plantas en diferentes espacios de la cuenca alta del río Fucha, los cerros surorientales y el colegio. Entre ellas se encuentran más de 400 ejemplares de Eugenia, utilizados como cerca viva dentro de la institución.
A estas acciones se suman jornadas de control de especies vegetales invasoras y recuperación de zonas verdes, que permiten a los estudiantes participar directamente en el manejo de los espacios naturales de su entorno.
El agua también es uno de los ejes del proyecto. Las caminatas ecológicas, los recorridos por el río, las jornadas de limpieza y las actividades de observación y monitoreo permiten a los estudiantes reconocer el Fucha como un sistema socioecológico y comprender los efectos de la contaminación sobre las fuentes hídricas.
Otra de las acciones desarrolladas por los estudiantes es la recolección de más de 17.500 colillas de cigarrillo. De acuerdo con estimaciones del proyecto, esta actividad ha evitado la contaminación de más de un millón de litros de agua con sustancias asociadas a estos residuos.
En cuanto al manejo de residuos sólidos, las jornadas de recuperación y limpieza han permitido retirar más de 50 toneladas de residuos de diferentes espacios de la cuenca. En el colegio, el compostaje de los residuos orgánicos generados durante los refrigerios contribuye al aprovechamiento de estos materiales y al mantenimiento de sus cuatro huertas escolares.
Una experiencia que vincula educación e investigación
Cada año, más de 300 estudiantes participan en esta experiencia junto con docentes, familias, egresados y actores comunitarios. El proyecto cuenta además con el acompañamiento de entidades y organizaciones como el Jardín Botánico de Bogotá, las secretarías de Ambiente y Educación, el Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico (IDEP), el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), el Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal (IDPAC) y Fondo Acción, entre otras.
La articulación con el SENA ha permitido formar a más de 700 jóvenes como técnicos en monitoreo ambiental. A su vez, el trabajo desarrollado por el semillero escolar ha contribuido a la producción de conocimiento y a la publicación de tres libros relacionados con esta experiencia.
Las acciones de Guardianes del Fucha han alcanzado aproximadamente 2,2 kilómetros de la cuenca alta del río Fucha, donde estudiantes y comunidad participan en actividades de investigación, educación ambiental, recuperación y seguimiento del territorio.
La experiencia del Colegio Técnico José Félix Restrepo I.E.D. muestra cómo un proyecto ambiental escolar puede articular el aprendizaje con acciones concretas en el territorio y vincular a estudiantes, docentes y comunidad en la atención de desafíos ambientales de su entorno.