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Inicia el fin de la era de los buses chimenea en Bogotá

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Aproximadamente, un bus sin filtro contamina lo que 100 con filtro.

700 buses, entre zonales y troncales, instalarán este año los filtros y alrededor de 1.300 lo harán en un periodo de dos años, para un total aproximado de 2.000.

Los filtros no solo retienen el humo negro que es visible al ojo humano, sino aquellas partículas imperceptibles que ocasionan, según la Organización Mundial Salud, cáncer de pulmón, accidentes cerebrovasculares e infartos.

Bogotá, 7 de abril de 2015. Comenzó el ejercicio para masificar la instalación de filtros de partículas diesel en el transporte público de Bogotá, lo que constituye un avance en la meta para mejorar la calidad del aire de la ciudad. En esta tarea están comprometidos todos los operadores del sistema, la Secretaría Distrital de Ambiente y TransMilenio.

Después de dos años de pruebas técnicas, con cooperación Suiza, la Secretaría Distrital de Ambiente y los operadores del SITP definieron el cronograma de instalación, el tipo de buses que debe implementar el sistema y la clase de filtros. Así se estableció en la Resolución 123 de 2015 de la SDA.

Según la resolución, los operadores del componente zonal del SITP tienen plazo hasta el mes de mayo para radicar el listado de los buses que serán sometidos a la instalación. Los operadores de las fases I y II ya hicieron su registro, equivalente a 730 vehículos.

Estos dispositivos que cambian el aire que respiraran los bogotanos reducen en más del 97% las emisiones de un bus troncal o zonal. La contaminación de un bus sin filtro equivale a las emisiones que generan 100 vehículos con filtro.

La Secretaría de Ambiente, TransMilenio y los operadores del SITP, refuerzan con esta medida el control de emisiones producidas por el transporte terrestre de la ciudad, que hoy genera el 68% de las emisiones totales de la capital del país.

Hoy el SITP emite 71 toneladas anuales de material particulado, con los filtros la cifra bajará 25 toneladas. Así el sistema de transporte generará solo 46 toneladas año de este material (PM10 y PM2.5).

Los filtros permitirán que entre 3 y 5 años la ciudad se ahorre en tratamientos médicos por enfermedades respiratorias aproximadamente 92 mil millones de pesos.