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Las apuestas de la Región Central para enfrentar el cambio climático

(Región Central). Con incendios en el 27 por ciento de sus municipios en el último mes y riesgo de desabastecimiento de agua en 110 de sus 316 poblaciones, la Región Central es hasta hoy la más afectada por los fenómenos del cambio climático, y sus efectos podrían tener un enorme impacto en materia económica, pues los cinco territorios que la integran aportan el 40 por ciento al PIB nacional.

Así lo dio a conocer este miércoles el Director Ejecutivo de esta primera Región Administrativa y de Planeación Especial (RAPE), Carlos Córdoba Martínez, al cumplir un año de haber sido creada esta entidad, tras la suscripción del Convenio 1676 por el Alcalde de Bogotá y los gobernadores de Cundinamarca, Boyacá, Meta y Tolima, el 25 de septiembre del 2014.

La más alta tasa de incendios la tiene el departamento de Tolima. Según cifras de Cortolima, en lo corrido del año se han presentado en ese departamento 2.257 incendios afectando 24.342 hectáreas en 23 municipios.

En Cundinamarca, de acuerdo con cifras del departamento, se han registrado más de 560 incendios forestales afectando 10.300 hectáreas en 100 municipios. En Boyacá, 85 de los 123 municipios (el 69%) están en alerta roja, según el Ideam. Solo en Nobsa, los organismos de socorro intentan, desde hace una semana, controlar un incendio.

El desabastecimiento de agua en los municipios de la Región Central también preocupa a sus gobernantes, pues de acuerdo con cifras del DANE y de la Secretaría Distrital de Planeación, el 83% de los alimentos frescos que ingresan a Bogotá –entre ellos verduras, hortalizas, tubérculos, frutas, granos y cereales, cárnicos, pescado- provienen de la Región Central (48%, de Cundinamarca; 19%, de Boyacá; 12% del Meta, y 3,3%, del Tolima).

En Boyacá -según el Ideam-, 46 municipios se encuentran hoy con problemas de abastecimiento de agua por efecto del fenómeno del Niño, una cifra alarmante si se tiene en cuenta que este departamento produce diariamente 4.500 toneladas de alimentos, señala el Coordinador de Gestión del Riesgo de ese departamento, Alirio Rosso Millán.

De acuerdo con el Gobernador encargado de Cundinamarca, Guillermo Rivera, en este departamento hay 47 municipios en riesgo de desabastecimiento de agua y 32 ya con racionamiento. La situación más grave se presenta en Facatativá.

Modelo Regional de Cambio Climático

“Previendo ese panorama, desde cuando se creó la Región Central venimos preparando una serie de acciones encaminadas a menguar los efectos del cambio climático. En este sentido, por ejemplo, estamos en la consolidación del modelo PRICC (Plan Regional Integral de Cambio Climático) de la Región Central, que recoge experiencias de Bogotá, Cundinamarca y los otros territorios socios en esta materia, para articularlas, optimizar recursos y potenciarlas”, dice el Director de la Región Central.

Fortalecer las instituciones y generar capacidades técnicas y operativas para enfrentar los impactos que está ocasionando el cambio climático en la Región Central son los propósitos que incluye el proyecto de Cambio Climático que lidera esta entidad pública regional.

Otra preocupación de la Región Central con respecto al cambio climático tiene que ver con los páramos. De hecho, en un reciente foro sobre cambio climático organizado por esta entidad se advirtió que diversas investigaciones recientes señalan que “el páramo de Chingaza va a ser uno de los más afectados por el cambio climático”.

De los 36 complejos de páramos que hay en el país, 15 están ubicados en la Región Central, en 165 municipios y con un área de 1.387.181 hectáreas, lo que equivale al 48 por ciento del área total de páramos del país. Por eso, las acciones de la Región Central están encaminadas, también, a la conservación y protección de los páramos y los servicios que ellos prestan, como la provisión y regulación de agua.

“Es necesario reconocer que pese a la necesidad de velar por su protección y conservación, también constituyen el hogar de gran parte de familias que dependen su sustento de actividades productivas que en ocasiones no son las más sostenibles y atentan contra la calidad del recurso, como la minería ilegal”, dice el Director de Región Central.

Por eso, desde la planeación regional se busca desarrollar acciones de tipo integral como reconversión productiva, restauración ecológica, promoción de nuevas iniciativas de conservación y construcción de tejido social, añade Córdoba.

“Durante muchos años no priorizamos, ni en la planeación nacional ni en la planeación territorial, los impactos que podría traer el cambio climático y, por supuesto, no diseñamos acciones para su manejo. Hoy estamos enfrentando las consecuencias de esta falta de priorización”, subraya el Director de la Región Central.